¡BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS!


Bienvenidos a www.ECUADORCANNABICO.blogspot.com, de hoy en adelante ésta será tu página de información pro-legalización de esta mítica planta y todos sus derivados medicinales, recreacionales, de uso espiritual e industrial.

Aquí encontraremos, difundiremos e intercambiaremos material escrito y audiovisual, así como propuestas de acción para la consecución de objetivos científicos, ideológicos, culturales y políticos que contribuyan al proceso de legalización y despenalización de "María".

Dejamos totalmente claro que nuestro pensamiento no va dirigido al apoyo del comercio (legal o ilegal) y/o narcotráfico de este y otros enteógenos naturales, más bien estamos interesados en la difusión de la información para el cultivo autogestionado para uso y consumo curativo, lúdico, ritual y mental del cultivador como de sus personas cercanas.

Construyamos juntos un porvenir libre para un recurso natural que debe ser un derecho de la humanidad, y localicemos nuestra lucha en estas latitudes, tomando el ejemplo de tantos otros lugares donde se ha conseguido que la siembra, el cultivo y consumo de cannabis sea legítimo para tod*s.

Ecuador Cannabico, información libre desde: Martes, 1 de Diciembre de 2009.

miércoles, 13 de enero de 2010

El THC PUEDE SALVAR VIDAS DE PACIENTES SOMETIDOS A QUIMIOTERAPIAS.


- La historia de un paciente de cáncer -

El siguiente texto, traducido de la “Revista Cáñamo” alemana demuestra como la substancia activa de la marihuana, el THC, mejora sustancialmente el sufrimiento de pacientes de cáncer que tienen que pasar por una quimioterapia e incluso puede salvar sus vidas.

Esta es la historia del productor de música Tom Ache de Berlín, 32 años, paciente de cáncer de piel, que publicó su artículo en la Revista Cáñamo.

“En 2006 me encontré justo en la producción de un álbum de un artista de Rap en el estudio en Berlín. Durante este tiempo de repente noté cambios en mi cuerpo, que desde ahora en adelante debían cambiar mi vida entera. Mi pierna izquierda me empezó a doler. Visto desde más cerca me di cuenta de que la piel superior había cambiado de color. Todavía no muy preocupado me fui a ver un médico. El martirio empezó. La diagnosis de él: cáncer de piel. Después siguió la extirpación de todas las partes acometidas, primeramente solo en la superficie, hasta que en cambio la diagnosis siguiente dejó en claro que el cáncer ya había esparcido. Ganglios linfáticos en las axilas y en la pelvis ya se encontraron acometidos. Comenzaron la primera quimioterapia. Sin embargo esta terapia no pudo detener la formación de metástasis en los páncreas. El único efecto que se notó, era que perdí más y más peso y me dio constantes vómitos. El hecho de que por mi profesión viajé mucho y que mi situación económica a causa del éxito no era mala, me dio la confianza en muchos médicos, que realmente todos hicieron lo mejor que pudieran y por su sabiduría y capacidad intentaron todo para ayudarme.

En 2007, los médicos decidieron de llevar a cabo una segunda serie de quimioterapias, que por cambios en la composición tenían como resultado que me sentí inexplicablemente mal. No perdía ni un pelo, pero sufrí de una agresiva pérdida de peso, no podía comer, no tenía apetito y me puse más y más débil. Los preparados usuales de la medicina convencional no me ayudaron. Decidí autónomamente de empezar con el consumo de THC en forma de porros. Mi meta era de movilizar fuerzas mediante la subida de peso corporal, que me ayudaren a sobrevivir la quimioterapia. En 2008 nuevas formaciones de metástasis en riñón, huesos y nuevo cáncer de piel en el brazo, que tuvo como resultado una quimioterapia aún más agresiva (amplia y muy fuerte), y la información de los médicos que las quimioterapias recientes por desgracia no tuvieron éxito. Mis reacciones físicas cambiaron más y más, empecé a sangrar por la nariz, los oídos y por la boca. Mis membranas mucosas habían sufrido tanto, que mostraron aquellos síntomas. Los valores sanguinarios a este punto empeoraron más y más.

Me contacté con “Doctor Cáñamo” a quien conocí de varios Tours que había hecho con artistas de Rap, tiempo en el cual se desarrolló una amistad gracias a la cual posiblemente hasta ahora sigo con vida, o por lo menos con una calidad que para una vida normal parece indispensable. Repetidamente me aconsejó dejarme prescribir Dronabinol de mis doctores. Me informó sobre los campos de aplicación y los éxitos confirmados que hubo con pacientes, que igual como yo sufrieron bajo los efectos secundarios de la quimioterapia. Que existe un medicamento a base de THC y que es posible de dejárselo prescribir, no sabía a este tiempo. Aunque algunos de los médicos que me trataron tenían la información que yo fumaba cannabis y que por eso me sentí mucho mejor. Ningún médico me había instruido por su propia iniciativa que también exista la posibilidad de prescripción en forma de medicina.

También la última quimioterapia en el 2009, que pese a una composición y dosis cambiada tampoco iba a tener mucho éxito, ya no la hubiera podido soportar físicamente y psíquicamente, sin la recién empezada terapia de Dronabinol.

Quiero que mi actuar quede entendido como decisión individual, pero decidí, a inicios del 2009, terminar la quimioterapia y entregar mi vida restante a la mano de dios. Esa decisión no es un consejo y no debe convencer a nadie de hacer lo mismo.

Pero esa fue mi decisión. Ya que aquellas formas de terapia no iban a resultar en una mejora para mí, me di cuenta de que todo tiene que seguir como sea sin la igual infructuosa esperanza a sanación, pero con una mejor calidad de vida.

La actual situación es aquella que recién desde inicios del 2009 estoy tomando Dronabinol regularmente. Mi decisión resultó en una mejora inmediata de mi estado general, buenos valores sanguinarias y que subí de peso nueve kilogramos en tres meses. Mis enteras membranas mucosas se han regenerado. A algunas partes del cáncer de piel en la cabeza se puso aceite de hachís y se volvieron de malévolos a benévolos. Ahora puedo trabajar otra vez, gracias a la terapia de THC. Eso me distrae y me deja tener buenas esperanzas para el futuro. Resulte en lo que sea, hasta ahora no me he arrepentido de mi decisión. Ahora estoy disfrutando de la vida y puedo participar de ella enteramente. No tengo dolores, puedo comer otra vez y mis valores sanguinarios están totalmente normales. También a mi me importa mucho, que la medicina actual no deje desatendido al THC y sus características positivas como medicamento. También yo quiero haber aportado mi pequeña parte, cuando algún día vaya a ser así, que la prescripción en sí y el uso de manera facilitado serán posibles para pacientes. Esa es la razón por la que hoy cuento mi historia donde “Doctor Cáñamo”. El THC me va a seguir acompañando en mi camino y me da igual adonde va y cuando y donde va a terminar.”
Tom

¿CUÁNTAS PERSONAS MÁS TIENEN QUE MORIR A CAUSA DE LA PROHIBICIÓN, HASTA QUE LOS POLÍTICOS DESPIERTAN?
EL CANNABIS ES MEDICINA.
¡DESPENALÍCENLO YA!